(Música digna de la situación tan poco favorable por la que pasé)
Para respaldar mi atrevida afirmación, mi siguiente relato fungirá como prueba. Estaba corriendo, sin novedad alguna, para alcanzar al camión por la mañana y así poder llegar a la universidad, cabe mencionar que si no logro tomarlo en un lapso determinado de tiempo, el tráfico es tan alto que no hay mas remedio que ir a un paso mucho más lento de lo que se movería un río de mierda. La vaina es esta; vivo en un país tercermundista que no puede acomodarse a las necesidades de cada individuo, o sea, todo está hecho con el menor costo posible en mente, y considerando lo anterior dicho, para ahorrarse en espacios, los hijos de puta que planean la estructura interna del camión, y sus asientos, específicamente hablando, dejan un espacio muy, pero que muy ajustado para meter una mayor cantidad de asientos. Por lo tanto, yo requiero de un espacio relativamente amplio al sentarme (ya sé lo que piensan pequeños malnacidos, no es porque sea morbidamente obeso) ya que mi estatura es un poco mas del promedio, pero como lo dije hace unos pares de palabrejas atrás, vivo en un país tercermundista y por lo tanto, sus servicios serán tercermundistas al igual, en este punto es en el que podrán apreciar que no tuve más opción que meterme como pudo en uno de los asientos marca diablo, no ayudaba para nada el hecho de que la estructura externa del camión compromete parte de los asientos por el tamaño de las llantas, asi que la problemática solamente empeoró.
Durante todo el transcurso de mi viaje, me vi obligado a estar comprimido en un asiento de pacotilla, y para dar una suma extra dentro de esta ecuación de mierda, el tráfico ya era inminente, quedándome atascado por más de 30 minutos en el mismo lugar, cosa que simplemente me dejaba con los huevos muy por debajo del nivel del mar, podía sentir inclusive la abrumadora presión de aguas tan profundas, pero en realidad eran mis piernas que aplastaban a mis desdichados testículos.
Si es que algo bueno puedo rescatar de esta experiencia, es que tuve la fortuna de no llegar tarde a mis clases porque la profesora aún no llegaba, pero eso no quita el hecho de que mi mañana comenzó de una forma dantesca y que mis piernas y espalda jamás sintieron un dolor tan punzante como en ese momento, han pasado 3 días desde aquél evento y aún siento a mi columna pedir piedad. La moraleja es simple, no busques que otros solucionen tus necesidades, porque terminarás con los huevos destrozados.
Durante todo el transcurso de mi viaje, me vi obligado a estar comprimido en un asiento de pacotilla, y para dar una suma extra dentro de esta ecuación de mierda, el tráfico ya era inminente, quedándome atascado por más de 30 minutos en el mismo lugar, cosa que simplemente me dejaba con los huevos muy por debajo del nivel del mar, podía sentir inclusive la abrumadora presión de aguas tan profundas, pero en realidad eran mis piernas que aplastaban a mis desdichados testículos.
Si es que algo bueno puedo rescatar de esta experiencia, es que tuve la fortuna de no llegar tarde a mis clases porque la profesora aún no llegaba, pero eso no quita el hecho de que mi mañana comenzó de una forma dantesca y que mis piernas y espalda jamás sintieron un dolor tan punzante como en ese momento, han pasado 3 días desde aquél evento y aún siento a mi columna pedir piedad. La moraleja es simple, no busques que otros solucionen tus necesidades, porque terminarás con los huevos destrozados.

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